Little Mike says that, as the first love, you never forget the first bride you dress up. In his case, he had the luck to dress one of his best friends for an amazing and singular wedding.
But let's go with the dress: After a few cheating and wedding dresses reviewing, they stablished the principal conditions. The main one: She doesn't want to be a traditional bride, it is "No train, no veil, no "Disney princess like" gown. And a different colour in addition (at the end, it was bright blue on pumps and clutch).
After some sketching... the result: A high waisted full lenght dress with crossed strap and feathers in the half bust. The fabric: silk chiffon in double layer with silk satin lining.
Looking for that unique charm, Little Mike thought that the main points on the dress must have a story behind. In that way, the goose feathers came from London (after a long-distance race of negotiations with a supplier in Barcelona). The crystal trimming: it is a 1950's glass and white zircons from the remains of an old haberdashery on closeout sale.
The only missing: an overcoat for the night. The bride wants a piece that she could wear after the wedding, Little Mike considered a blazer, maybe in sequins or satin... but he tought that a blazer hasn't that "something" needed.
Maybe something with japanese sleeves... but it would be difficult to find something in the stores in the correct colour, pattern, size... and suddenly, in that search, Little Mike found a japanese online flea market with real japanese clothing,Ichiroya.com . The garment needed: a Haori (overcoat used by samurais, later adopted by Geishas).
It was the icing on the cake, the piece to make the crowd go "wow", the it garment.
The amazing pictures on this post are from Adolfo Pérez. You can check his particular world's vision on the blog Sad songs for dirty lovers
Little Mike says that the first bride is like the first love, you'll never forget it.
At least, that's what Little Mike says...
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Miguelín dice que, al igual que al primer amor, nunca olvidas a la primera novia a la que vistes. En su caso, tuvo la suerte de vestir a una de sus mejores amigas para una increíble y singular boda.
Pero vayamos al vestido: después de un poco de charla y ver unos cuantos vestidos de novia, establecieron las condiciones principales. La más importante: no quería ser una novia tradicional. Esto es, nada de cola, nada de velo, y nada de vestidos tipo "princesa Disney". Y añadir un color al blanco (al final fue el azulón en zapatos y bolso de mano).
Después de algunos bocetos... el resultado: un vestido largo de cintura alta con tirante cruzado y plumas en medio pecho. El tejido: chiffon de seda en doble capa con forro de satén de seda.
Buscando ese encanto único, Miguelín pensó que los elementos principales del vestido deberían tener una historia detrás. Así, las plumas de oca vinieron desde Londres (después de una carrera de fondo de negociaciones con un proveedor de Barcelona). La pedrería: el resto de una tira de cristal y circonitas de los 50's de una vieja mercería en liquidación de Londres.
Lo único que faltaba: una prenda de abrigo para la noche. La novia quería una prenda que se pudiese seguir poniendo después de la boda. Miguelín pensó en una americana... probablemente con lentejuelas o de satén... pero Miguelín pensó que a una americana le faltaba ese "algo" que se necesitaba.
Quizás algo con manga japonesa... Pero resultaría difícil encontrar algo en las tiendas en el color, dibujo y tamaño perfectos... y de repente, en medio de la búsqueda, Miguelín encontró un mercadillo online de segunda mano de auténticas prendas japonesas: Ichiroya.com/. La prenda buscada: un Haori (chaqueta usada por los samuráis y más tarde adoptada por las Geishas).
Era la guinda del pastel, la prenda para dejar a la gente boquiabierta, la prenda "it".
Las maravillosas fotografías de este post son obra de Adolfo Pérez. Podéis contemplar su particular visión del mundo en su blog Sad songs for dirty lovers.
Miguelín dice que la primera novia es como el primer amor, nunca la olvidas.
Al menos, eso es lo que Miguelín dice...

¡Enhorabuena a la novia y al diseñador!(Que disculpe el novio). Muy guapa.
ResponderEliminarGracias Carmen.
ResponderEliminarTe quieres creer que después de que Iria me dijese que le había diseñado el vestido un amigo, no caí en que habías sido tú.... hace un par de semanas estuvimos en su casa, y vimos un boceto dedicado.... impresionante.... muy buen trabajo, Miguelín... enhorabuena
ResponderEliminarGracias María!
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